jueves, 15 de julio de 2010

Capitulo 3 La Adopción

Me levante para abrir la puerta y estaba una señora que me saludo con la mano y la miré algo nerviosa pues era una total desconocida para mí.
-Hola soy Emily, disculpe pero usted ¿Quién es y que desea?-Dije
-Mucho gusto Emily, yo soy Martha, y soy una trabajadora social. Vengo debido a que usted y su hermana perdieron a sus padres y deberán ser dadas en adopción. Dijo muy seria la señora.
-¿Qué? Pero ¿Por lo menos podemos estar Samanta y yo en una misma familia?-Pregunte esperando que la respuesta fuera un “sí”.
-Claro que sí, de hecho les he traído los archivos de varias familias que buscan dos muchachas como ustedes, para que ustedes escojan la que les parezca mejor.-Dijo con una gran sonrisa.
-Pase adelante-Dije un poco alegre ya que por lo menos podremos estar juntas mi hermana y yo.
-Gracias-
La señora se sentó en el sillón de la sala en la cual también estaban mis amigos, quienes me dijeron que era mejor que se fueran y volvieran luego, les dije que estaba bien y que gracias por apoyarnos. Samy y yo nos sentamos con la trabajadora social para ver los archivos y al parecer logramos encontrar una pareja que nos pareció perfecta.
-Muy bien chicas entonces vamos de una vez a la casa de ellos para que los conozcan- Dijo Martha mientras se levantaba e iba hacia la puerta.
-Vamos Samy- dije y nos montamos en el auto de Martha.
Llegamos a la casa y era enorme y muy bonita, nos bajamos, tocamos el timbre y nos recibió una señora como de unos 35 años, alta, cabello castaño obscuro y ojos cafés; y un señor más o menos de la misma edad, alto, cabello negro y ojos color miel. Se veían muy amables, entonces nos hicieron pasar directo a un despacho muy grande, la casa era como una mansión.
-Hola ellas son Emily y Samanta, Emily tiene 15 años y Samanta 12. dijo Martha.
-Mucho gusto niñas, yo soy Rebecca y el es mi esposo Jack.
-Hola- dijimos Samy y yo al mismo tiempo, algo tímidas y tristes
Martha la trabajadora social se quedó hablando y arreglando los papeles con Rebecca y Jack, mientras Samy yo salimos del despacho para conocer la casa. Era la casa soñada de cualquier persona, con piscina, un patio trasero muy espacioso, 5 habitaciones y 4 baños, una sala de estar, una cocina gigante, una terraza y además todas las habitaciones con balcón.
-¡Wuuauu que grande esta ésta casa! ¿No crees?-le dije a Samy súper feliz. (Aunque no dejaba de pensar en lo que le había pasado a nuestros padres)
-Sí, es genial.-Dijo mirando a todos lados.
-Chicas bajen- Dijo Jack
-Ya vamos- Dijimos gritando.
Al bajar ya se iba Martha.
-Bueno, ya me voy. Quedaran en buenas manos.
-Adiós-Dije.
-Adiós-dijo Samy.
-Hasta luego y gracias por todo- Dijo Rebecca.
Luego de que se fuera la trabajadora social nuestros nuevos padres nos llevaron a buscar todas nuestras cosas y luego regresamos de nuevo a nuestra nueva casa.
-Bueno niñas agarren la habitación que quieran, excepto la más grande que es la de nosotros. Y tranquilas que estudiaran en el mismo colegio que estudiaban.
-Muchas gracias-Dijimos mi hermana y yo al unisono.
Y cada una fue a una habitación. La habitación que me toco era preciosa, tenía distintos colores, morado, naranja, azul. Era simplemente perfecta y me puse alegre por que seguiría estudiando con mis mejores amigos. Le mande un mensaje a Sophia y a Peter de lo que había pasado hoy y baje a cenar. Ya estaban todos sentados en la mesa.
-Bueno Emily y Samanta en sus habitaciones están las cosas que necesitan para el colegio.
-Gracias- Dijimos y subimos a dormir.

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