-Hola, ¿qué haces por aquí tan sola?, ah por cierto soy Zack- dijo sonriendo.
-No te importa- dije algo fría y seguí caminando.
-¡Oye! No te vayas, no te voy hacer nada malo.-
-.
-Estudiamos en el mismo colegio solo que yo estudio un año más que tú, tengo 17.
Me detuve y recordé lo que había dicho Chris de su hermano, de que se llamaba Zack y que tenía 17. Igual que este muchacho. Así que no dude en preguntarle.
-Una pregunta… ¿De casualidad tú tienes un hermano llamado Christian y una hermana llamada Paula, gemelos de 16 años?-dije mirándolo a los ojos los cuales se parecían a los de Chris.
-Sí, ¿Cómo sabes?, ¿Acaso los conoces?- dijo algo extrañado.
-Son mis amigos, bueno los conocí hace poco.-
-¿Quieres que te acompañe hasta tu casa?, ya es tarde y puede ser muy peligroso.-
-Sí, gracias.- dije empezando a caminar.
Durante todo el trayecto hasta mi casa no dejábamos de hablar, Zack era tan gracioso y me caía súper bien. Aunque me atrajo un poco, sentía algo mas fuerte hacia Chris pero la verdad no sé si él siente lo mismo que yo, así que por ahora será mejor que seamos solo amigos.
-Bueno, aquí es. Gracias por acompañarme- dije señalando mi casa.
-Fue un placer- dijo moviendo la mano, lo que me hiso sonreír de oreja a oreja.
-Adiós- dije, algo tímida y cerré la puerta.
Subí y entre en la habitación de Samy para contarle todo lo que me había sucedido hoy, ya que necesitaba desahogarme.
-Samy ¿Estás aquí?-dije tocando la puerta.
-Sí, ya voy estoy en el baño-
Me senté en la cama y en eso sale del baño.
-Hola, ¿Qué necesitas?- dijo Samy sentándose al lado mío.
-Primero que todo, ¿Cómo te fue en el colegio?-
-Bien, como siempre- dijo mirándome indiferente.
-¿Y algún chico que te guste?- dije levantando una ceja.
-Pues hay uno que me gusta, pero he pensado que debemos prometernos que esperaremos un tiempo antes de tener novio, tú sabes por la muerte de papá y mamá.- dijo con una lagrima cayendo por su mejilla.
-Está bien, si eso es lo que tú quieres, esperaremos.- dije mientras me levantaba y me dirigía a la puerta.
-¡Pero espera! ¿Qué era lo que me querías decir?-
-Ya no importa- al decir esto me fui un poco molesta por esa estúpida promesa que le tuve que hacer a mi hermana, además ya no me atrevería a decirle lo de Chris y Zack.
Entré a mi cuarto, me puse la pijama y me quede pensando un rato. Sin duda alguna con quien debía desahogarme era con mi mejor amiga de toda la vida… Sophia.
Hola Ari,me pediste que me pasara por tu blog y pues..mision cumplida aqui estoy.
ResponderEliminarMe gusta mucho la verdad.
Te mandaré un correo,creo que tengo una idea ok?
bueno adios...